Sabado 17 de Octubre – Alicia Hamilton – Devocion Matutina para Jovenes

Dios nos juzgará por cada cosa que hagamos, incluso lo que hayamos hecho en secreto, sea bueno o sea malo. Eclesiastés 12:14.

La doctora Alicia Hamilton fue una pionera en la rama de la medicina industrial. Su trabajo consistía en inspeccionar las fábricas y las minas, para verificar que los trabajadores no estuvieran siendo envenenados por monóxido de carbono, plomo, mercurio o cualquier otra sustancia nociva.

En cierta ocasión, recibió una invitación para inspeccionar una fundición en Misuri. Inició su trabajo con un recorrido por Smelter Hill, una colonia donde vivían los obreros en chozas de madera, desvencijadas y sin pintar.

-¿Tú eres esa mujer de Washington, o no? -le preguntó una señora-. ¿Vienes a inspeccionar la fundición?

-Así es. Soy la doctora Hamilton. ¿Cómo lo supo?

-Han estado limpiando el lugar como nunca antes, desde que supieron que usted vendría. Vino un médico a revisar a todos los trabajadores varones, para ver si estuvieron o no expuestos al envenenamiento de plomo. Cuarenta de ellos quedarán en casa mañana.

-¡Qué interesante! -respondió la médica-, ¿Qué más han hecho?

-En el cuarto donde trabaja mi esposo, tiraron abajo todo el techo porque el plomo estaba al descubierto -respondió la mujer.

Al día siguiente, la doctora Hamilton inspeccionó la fundición en forma sorpresiva.

-¿Y bien? ¿Qué le parece nuestra fundición? -preguntaron los dueños-, ¿Encontró todo en orden?

-Realmente, no estoy segura -respondió la médica-. No pude ver las cosas como realmente son, sino como ustedes quisieron que las viera. Ayer pasé el día en Smelter Hill, y me enteré de sus esfuerzos por ocultar los casos de envenenamiento de plomo. En realidad, no sé exactamente bajo qué términos lo voy a reportar a Washington.

-¡Creo que no la podemos engañar! -dijo uno de los administradores, avergonzado-. Le daremos una copia del informe médico. Haremos lo que usted disponga.

Querer encubrir los errores es engañarnos a nosotros mismos, pretendiendo que las cosas están mejores así. Lo peligroso del asunto es que impide que realicemos los cambios necesarios en nuestra vida. El Inspector Divino puede verlo todo desde su propia perspectiva. Su informe, en el día del Juicio, lo revelará.

Radio Adventista

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