Viernes 30 de Octubre – DAVID HARTMAN – Devocion Matutina para Jovenes

Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad. 2 Corintios 12:9.

El apóstol Pablo, autor del versículo de hoy, y David Hartman tenían algo en común. Ambos pidieron fervientemente a Dios que los sanara, pero la respuesta fue: “No. Mejor te daré la fortaleza para superar tu incapacidad”.

Las retinas de los ojos de David se habían desintegrado, dejándolo totalmente ciego a los nueve años de edad.

-Yo conocí a alguien que había perdido la vista y oraba todos los días para que Dios se la restaurara -le dijo uno de sus maestros-. Una mañana, se levantó y pudo ver un poquito. Cada día fue mejorando hasta que estuvo completamente sano. Todo sucedió por el poder de la oración.

No había nada en el mundo que David deseara más que recuperar la vista. Leía su Biblia en Braille todas las noches, y rogaba a Dios que obrara un milagro. Al día siguiente, su mundo seguía tan oscuro como la noche anterior. No obstante, siguió suplicando, esperando cada mañana un milagro de Dios.

Un día, otra maestra le mencionó algo que esperaría que David hiciera al año siguiente en la escuela para no videntes.

-No estaré aquí el próximo año -respondió David con absoluta seguridad.

-¿Por qué no?

-Voy a recobrar la vista.

-¡Eso no sucederá! -le respondió la maestra con tristeza.

-¡Sí sucederá! ¡Losé!

Esa noche le contó el incidente a su mamá.

-Ella no me cree, pero ¿no es verdad que recuperaré la vista el próximo año?

-No -le respondió su mamá con ternura-. Siempre serás ciego. Nunca más podrás ver.

Y así sucedió. Dios no contestó su oración en la forma en que David esperaba. Pero le dio fortaleza para sobreponerse a su mal. Le dio valor para ingresar en la escuela de Medicina. Lo ayudó a aprender por medio del tacto, los oídos y la nariz. Le dio una esposa que realmente lo amó. Le dio la capacidad para vivir una vida normal a pesar de su ceguera. Lo ayudó a llegar a ser médico.

-Comprendo que Dios me ha concedido un milagro mayor -declaró en cierta ocasión-, ¡Me ha ayudado a triunfar por encima de la ceguera!

Radio Adventista

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