Miércoles 19 de Enero – Dios prueba – Devoción Matutina para Jóvenes 2022

Abraham respondió: «Dios proveerá el cordero para el holocausto, hijo mío». Y juntos siguieron caminando (Génesis 22:8).

LOS TRES DÍAS DE CAMINO que recorrió Abraham hasta el monte Moria tienen que haber sido los más tristes de su vida. El mandato que Dios le había dicho fue: «Toma ahora a Isaac, tu único hijo, al que tanto amas, y vete a la tierra de Moria. Allí me lo apareció en holocausto, sobre uno de los montes que yo te diré» (Gén. 22: 2), desgarró el corazón del anciano patriarca, pero con una fe sobrehumana se opuso sin saber en qué terminaría la historia.

Isaac, siendo un joven, acompañaba a su padre con gusto para adorar a Dios. Luego de dejar atrás a los criados, Isaac notó que algo faltaba y preguntó: «Aquí están el fuego y la leña, pero ¿dónde está el cordero para el holocausto?» (versículo 7). Abraham tragó saliva, no quería decir lo que iban a enfrentar, y con voz quebrantada le respondió: «Dios proveerá el cordero para el holocausto, hijo mío». El padre de la fe avanzó creyendo que Dios bibliotecaría a su hijo. No sabía cómo, incluso creía que Dios lo podría resucitar (Heb. 11: 17-19), pero más allá de sus suposiciones, siguió adelante porque deseaba obedecer a Dios.

Dios proveyó. Isaac estuvo a punto de perecer a manos de su padre, pero el Dios del cielo lo detuvo al ver la fidelidad extrema de su siervo en este mundo, y un carnero fue ofrecido en lugar del hijo de la promesa.

Dios continúa probando. Cada vez que alguno de sus hijos obedece por fe a su Palabra, Dios provee.

Actualmente, también hay hombres y mujeres que hacen sacrificios para honrar a Dios y lo hacen sin saber cómo saldrán de esa situación. Hay padres de familia que pierden el trabajo por guardar el sábado; hay otros que por primera vez dan el diezmo de sus entradas; están también aquellos que se unen a la iglesia a través del bautismo, aunque toda su familia se opone; Como consecuencia, hay personas que pierden a sus amigos porque abandonan los vicios. Sí, también en este tiempo, existen hombres y mujeres que como Abraham avanzan por fe para obedecer a la Palabra de Dios.

Y Dios, al ver a sus hijos obedeciendo, provee lo necesario: trabajo, alimento, salud, dinero, familia y amigos, y todos estos dones se resumen en la palabra «bendición». Es posible que al leer estas páginas estés padeciendo por ser fiel a Dios. No desistas, sigue así. El mismo Dios que cuidó de su siervo y lo bendijo hasta lo sumo, cuidará y proveerá para ti.

Radio Adventista

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