Martes 9 de Agosto – Confiable y temor de Dios – Matinal Jóvenes

Puse al frente de Jerusalén a mi hermano Jananí ya Jananías, jefe de la ciudadela, porque era un hombre fiel y temeroso de Dios como pocos (Nehemías 7: 2, BI).

TODO GRUPO HUMANO QUE DESEA CRECER Y ALCANZAR LAS METAS que se ha propuesto, necesita de hombres y mujeres visionarios, íntegros, fieles, que su palabra tenga el peso del ejemplo, que hayan probado ganarse la confianza de sus semejantes. En este sentido, la iglesia no es la excepción. Muchas iglesias que crecen y tienen ministerios que solventan todas sus necesidades, lo hacen porque sus miembros demuestran que son confiables y tienen temor de Dios.

Personalmente, he visto a iglesias crecer y trabajar para Cristo como no lo habían hecho antes, solo porque ingresaron personas con los atributos antes mencionados.

Nehemías conocía muy bien la importancia de elegir buenos líderes, por esa razón, puso al frente de Jerusalén a su hermano Jananí ya Jananías, un hombre que era «fiel y temeroso de Dios como pocos», «Nehemías buscó gente que se tomara en serio su relación con Dios […] tanto Jananí como Jananías tienen toda una historia de relación con Nehemías. Los había conocido a ambos, y había trabajado antes con ellos […] Su fidelidad demostró que eran dignos de confianza» (Rick Warren, Liderazgo con propósito , p. 215)

También hoy es necesario que en la iglesia haya personas fieles a sus semejantes, a sus líderes, a la fe que profesan ya Dios. Si una persona no es fiel, tampoco es digna de confianza, y ¡qué difícil es trabajar con personas poco confiables! Para llevar adelante cualquier desafío, la iglesia necesita personas confiables.

El temor a Dios lleva a una persona a reverenciarlo, tanto a él como a su Palabra. Quienes tienen temor a Dios no juegan con su fe, no tienen una doble cara en su vida espiritual. Saben que Dios los está observando en todo momento y como lo aman, son auténticos cristianos en todo lugar.

¡Qué necesidad tiene nuestra sociedad de personas fieles y temerosas de Dios! Porque no solo la iglesia se vería beneficiada si todos poseyeran estas cualidades, sino que los hogares, las escuelas, los clubes, y todo lugar que congregue grupos humanos serían favorecidos.

Nosotros podemos marcar una gran diferencia si le pedimos a Dios que aumente nuestra confianza y nuestro temor de él. Dios desea que haya más hombres y mujeres como Jananí y Jananías, y está dispuesto a obrar los cambios necesarios si solo se lo permitimos.

Radio Adventista

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