Martes 6 de Octubre – VALIENTE – Devocion Matutina para Damas

«Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová, tu Dios, estará contigo donde quiera que vayas» (Jos. 1:9, RV95).

Elizabeth Blackwell (1821-1910) fue la primera mujer médico de los Estados Unidos. Esta simple frase es, en sí misma, impactante, por el w hecho de que llegar a ejercer la medicina como profesional siendo mujer no tuvo nada de simple. Hoy, las mujeres tenemos acceso libre a la formación universitaria y al mercado profesional en la mayoría de los países, pero hace tiempo no era así. Lo debemos, en parte, a mujeres como Elizabeth.

Habiendo nacido en Gran Bretaña, Elizabeth emigró con su familia a Cincinnati, en los Estados Unidos, y no fue hasta la muerte de su padre que se decidió a estudiar Medicina en la universidad. Te puedes imaginar lo que se encontró: muchas universidades rechazaron su solicitud. ¿Por qué? Porque era mujer. Pero hubo una, en Nueva York, que la aceptó, permitiéndole así convertirse, en 1849, en la primera mujer doctora en Medicina de la historia de los Estados Unidos.

Si crees que con eso alcanzó su meta, te equivocas. Las puertas estaban cerradas para ella. «Dedícate a practicar una medicina no oficial», le decían. Pero ella tenía sus objetivos claros en la vida, solo que por el momento no iba a recibir el apoyo necesario para alcanzarlos.

El tercer revés que recibió tampoco la detuvo. Haciendo una cura a una persona enferma, una secreción purulenta le salpicó en un ojo, causando una infección que la dejó ciega de ese ojo y le impidió ejercer algún día como cirujana. En 1868 ella misma fundó una Universidad de Medicina para mujeres. Finalmente regresó a su país, donde pudo ejercer como ginecóloga hasta que se jubiló.

Si bien en tiempos pasados las mujeres tenían mucho más difícil lograr ciertas metas y aspiraciones nobles, hoy también tenemos que pasar diversas pruebas y vicisitudes. Muchas veces nos sentimos tentadas a abandonar, a poner al margen nuestros deseos de superación y formación en la vida, porque no tenemos apoyo (social, económico, emocional), o porque nos sentimos incapaces de lograrlo… Por eso referentes como Elizabeth Blackwell y otros personajes de la historia y, por supuesto, de la Biblia, son una fuente de inspiración para nosotras. Amiga, Dios está a tu lado. Si sometes a él en oración tus planes y los ves conformes a los principios bíblicos, esfuérzate y sé valiente. Batallas mucho más difíciles que la tuya se han ganado con la ayuda del Señor.

Radio Adventista

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