Jueves 29 de Diciembre – Que prefiere? – Devocional para Jóvenes

¿De qué le sirve a uno ganarse todo el mundo, si pierde su alma? ¿O qué puede dar uno a cambio de su alma? (Mateo 16:26).

EL EVANGELISTA ESTABA TERMINANDO su campaña de más de dos meses de predicación y muchos de los oyentes estaban próximos al bautismo. Yo estaba participando de la misma como instructora bíblica, así que miró con atención a todos los medios empleados para ganar almas para Cristo.

En una de las conferencias, el evangelista preguntó: «¿Qué preferirían: recibir hoy 100 dólares o el año que viene recibir 100 millones de dólares?» Hubo un silencio, y luego se escucharon diversas respuestas. Personalmente jamás preferiría los 100 dólares, ya que mi vida no cambiaría para nada con esa suma de dinero. Si realmente se diera el ofrecimiento, esperaría hasta recibir la suma millonaria. Pero para mi sorpresa (y la del evangelista) muchas personas preferían hoy los 100 dólares antes que tener que esperar. Como yo tenía confianza con algunas de ellas, al término de la reunión les preguntaron por qué razón aceptarían los 100 dólares. La respuesta que más recuerdo fue: «Prefiero los 100 dólares hoy, porque no sé si realmente alguien podría darme 100 millones al cabo de un año».

El predicador de esa campaña intentó ilustrar la gran diferencia que existe entre las bendiciones temporales de esta tierra, sin Dios, y las que Dios nos dará cuando recibamos la vida eterna. Personalmente creo que muchas personas, así como ocurrió en esa conferencia, siguen prefiriendo los 100 dólares ofrecidos por este mundo a través de Satanás, en vez de esperar hasta que Dios derrame su millonaria bendición al darnos vida eterna.

Por eso, «Cristo invita a todos a reflexionar. Haz cálculos honrados. Pon en un platillo de la balanza a Jesús, que significa tesoro eterno, vida, verdad, cielo, y el gozo de Cristo en las almas redimidas; pon en el otro todas las atracciones que el mundo te puede ofrecer. Coloca en un platillo de la balanza la perdida de tu alma y de las almas de aquellos cuya salvacion pudiste haber sido un instrumento; en el otro, para ti y para ellos, una vida que solo se mide con la vida de Dios. Calcula para el tiempo y la eternidad. Mientras estás ocupado en esto, Cristo habla: “Porque, ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo y perdiere su alma?”» (Elena G. White, Palabras de vida , p. 167).

Estamos a pocos días de terminar este año y al mirar para atrás, ¿le mostraste a Jesús que deseas la salvación por encima de todo lo material de esta tierra? No te dejes engañar por el presente y sus riquezas, espera a Jesús y serás millonario.

Radio Adventista

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