Jueves 22 de Septiembre – Por no conocer a Dios – Matinal Jóvenes

Ustedes serán expulsados ​​de las sinagogas, y llegarán el momento en que cualquiera que los mate, pensará que rinde un servicio a Dios (Juan 16:2).

SAÚL HABÍA MUERTO. SU HIJO IS-BOSET había asumido el trono sobre las diez tribus del norte de Israel con el respaldo de Abner, general del ejército. Mientras tanto, David reinaba sobre Judá, pero su poderío aumentaba cada día.

Recab y Baana eran capitanes del ejército de Is-boset y veían en su rey a un hombre débil y sin capacidad de liderazgo. Luego que Abner murió a manos de Joab, los hermanos Recab y Baana notaron que David asumiría el reino de todo Israel y desearían tener un alto puesto en su gobierno. Con la astucia de asesinos, «entraron en la casa de Is-boset, mientras este dormía la siesta en su alcoba […] lo mataron y le cortaron la cabeza» (2 Sam. 4: 5, 7).

En los reinos cananeos que rodeaban a Israel la traición era bien apreciada. Fue así que Recab y Baana creyeron que su regicidio sería sumamente valorado por el flamante rey y entonces «juego, al llegar a Hebrón, le entregaron la cabeza al rey David» (v. 7-8). Lo que estos hermanos jamás imaginaron era que su acto temerario les costaría la vida.

¿Por qué Recab y Baana creyeron agradar a David matando a Is-boset? Porque no conocían a David ni al Dios al que él adoraba.

Con una mirada profética, Jesús abrió las ventanas del futuro diciendo: «Llegará el momento en que cualquiera que los mate, pensará que rinde un servicio a Dios». ¿Cómo es posible que alguien crea que matando a otros está rindiendo un servicio a Dios? Esas personas estarán cometiendo el mismo error de Recab y Baana, sencillamente por no conocer a Dios. La falta de conocimiento los llevará a pensar que es posible ejercer la fuerza para dominar la conciencia, olvidando que el método de Dios no es la fuerza sino el amor.

Los adventistas que hemos estudiado las profecías, sabemos que algún día las leyes mundiales propondrán el domingo como día de adoración. También sabemos que hombres de todo el mundo se unirán para eliminar a quienes se opongan a dicha ley, y es así que entendemos que los adventistas seremos perseguidos por nuestra fe.

Nosotros, que en la actualidad gozamos de paz y libertad para adorar a Dios debemos aprovechar el tiempo que nos queda para conocer profundamente a Dios a través de la Biblia. Jamás debemos permitir que la comodidad, la indolencia o la pereza nos quiten el tiempo sagrado de comunión con él. Ese conocimiento será vital para sobrevivir en el fin del tiempo del fin.

Radio Adventista

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