Domingo 13 de Noviembre – Nos miran – Devoción Matutina para Jóvenes

También nosotros, que tenemos tan grande nube de testigos a nuestro alrededor, liberémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante (Hebreos 12:1).

EL CAPÍTULO 11 DE HEBREOS menciona una lista de personajes bíblicos que triunfaron en este mundo a través de la fe. A partir del capítulo 12, el autor nos involucra a nosotros, para que la promesa de vida eterna alcanceda por los héroes de la fe sea nuestra.

Para alcanzar dicha promesa es necesario tener paciencia y bibliotecarnos «de todo peso y del pecado que nos asedia». Los malos hábitos adquiridos, los defectos de carácter y todo aquello que nos lleve a trasgredir la ley divina debe ser expulsado de nuestra vida. El imperativo «liberémonos» muestra que esa acción nos corresponde a nosotros, no a Dios.

Cuando se vive como Cristo y su Palabra lo enseña, esa vivencia no pasa desapercibida. Es verdad que el comportamiento de un buen cristiano no será tapa de un periódico y no saldrá como primicia en un noticiero (salvo alguna excepción), pero todo lo que hacemos para Dios y para el bien del prójimo, no pasa desapercibido. Es así como un libro que no tiene ninguna relación con nuestra iglesia manifiesta: «Cuando la Iglesia Adventista del 7mo Día inicia su actividad religiosa a principios del siglo XX en nuestro país, con ella llega a Argentina una manera de vivir que no incluye el tabaco dentro de sus prácticas habituales […] En 1963, el Dr. Arturo Weiss realiza el primer curso para dejar de fumar en cinco días, en la ciudad de Paraná (Entre Ríos), dando comienzo así a una intensa actividad que la Iglesia Adventista viene desarrollando desde ese momento, en todos los ámbitos donde actúa. La prevención, la promoción de la salud y la cesación del tabaquismo son sus principales axiomas» (Raúl Pitarque y otros, Tabaquismo en Argentina: enfermedad, discapacidad y muerte, p. 26).

A nuestro lado, permanentemente, hay hombres y mujeres que nos miran y forman esa gran «nube de testigos». Evalúan nuestra manera de hablar, observan nuestros hábitos y analizan si la vida cristiana que profesamos también la vivimos. Por eso es importante preguntarnos, ¿qué ven los que están a mi lado? ¿Ven a un cristiano sincero y ferviente, o ven a un cristiano solo los sábados? ¿Ven a un héroe de la fe o una persona que todavía no se despoja del «peso» y del «pecado»?

Querido joven, nuevamente en este día Jesús te invita a que le des tu corazón y tu voluntad. Si cada día te entregas a él, no le quedarán dudas a quienes te miren de qué lado estás.

Radio Adventista

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