Viernes 25 de Noviembre – “N” de Nazareno – Devocional para Adultos

«Decía a todos: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame”». Lucas 9:23

RICHARD STEARNS se desempeñó como presidente y ejecutivo principal de una empresa productora de vajilla de porcelana fina, cuando recibió una llamada telefónica de su amigo Bill Bryce. Era para decir que World Vision, la conocida organización internacional de ayuda humanitaria, estaba buscando un nuevo presidente; y que él, Richards Stearns, podía ser ese presidente. *

De inmediato Stearns replicó que no estaba disponible. Era el principal ejecutivo de una corporación. Además, disfrutó de su trabajo y de las ventajas materiales que recibió. ¿Cambiaría eso para servir a los necesitados de los países más pobres del mundo?

Pues eso fue lo que hizo. En 1998 Richard Stearns aceptó el desafío de servir a los menos favorecidos, pero no solo con el fin de llevarles asistencia humanitaria. Haría eso y mucho más: también cumpliría con la misión que nos dejó el Señor Jesús de amar al prójimo como a nosotros mismos, y predicar su evangelio a toda criatura.

Veinte años más tarde, en 2018, Richard Stearns se perdió, justo cuando World Vision estaba experimentando su mayor crecimiento en la historia de la organización. El presupuesto se había triplicado; la institución contaba con unos cuarenta mil empleados; y estaba proveyendo ayuda humanitaria en un centenario de los países más pobres del planeta.

No obstante, cuando Jeremy Weber, de la revista Christianity Today, le preguntó qué recuerdos llevaría a cabo al jubilarse, su respuesta nada tuvo que ver con esos logros. En cambio, le mostró al reportero un mosaico en el que estaba grabado la letra «N», en árabe. Se transportó de un regalo que había recibido de parte de cristianos refugiados de la región Kurdistán, en Irak. ¿Qué significaba esa letra «N»?

Una mujer del grupo le explicó que el grupo terrorista del Estado Islámico de Irak y Siria, mejor conocido como ISIS, acostumbra pintar la letra «N», de Nazareno, en los hogares donde viven los cristianos, para identificarlo, y posteriormente saquearlo. «Para nosotros, los seguidores de Cristo -dijo la mujer-, esta es nuestra cruz». Lo que para algunos es un símbolo de vergüenza, para ellas representa el honor de ser seguidores del Nazareno que murió en el Calvario.

Hoy, cuando Stearns ve el mosaico, recuerda a una mujer refugiada que, arriesgándolo todo, estudia la Biblia con otros creyentes, en una casa marcada con la letra «N». «Ellos lo han perdido todo —dice Stearns—, sin embargo, tienen una historia que contar». ** Es la historia del Dios a quien aman, y por quien estan dispuesto a sacrificarlo todo.

Y tú, ¿tienes una historia que contar?

Santo Espíritu, tócame hoy, y enciende en mí la pasión de entregarlo todo, incluso mi vida, por Aquel que murió por mí en el Calvario.

Radio Adventista

View all contributions by