Martes 30 de Agosto – Más cerca – Devoción Matutina para Damas

“Jesús le contestó: —Si alguien me ama, también me obedece. Dios mi Padre lo amará, y vendremos a vivir con él” (Juan 14:23, TLA).

Si permanecemos en Jesús, él promete que el Padre y él vendrán a vivir con nosotras, a “hacer morada” (RVR1960) en nosotras. En otras palabras, Jesús está diciendo: “El Padre y yo, a través del Espíritu Santo, vamos a mudarnos a tu corazón”. Esta frase no nos sorprende mucho, porque no vivimos en los tiempos de los discípulos (cuando solo el sumo sacerdote podía entrar al Lugar Santísimo y estar en la presencia de Dios). Sin embargo, tal proximidad debió de haber escandalizado y confundido a los discípulos. ¿Dios desea morar dentro de nosotros (1 Cor. 6:19, 20)? ¿Sin velos de separación ni distancias prudenciales (Éxo.19:12)? ¿No vamos a morir si nos acercamos demasiado (2 Sam. 6:6, 7)? El plan de salvación es una estrategia de acercamiento creciente y continuo. Como una orquesta que va in crescendo al aproximarse al final de una pieza musical, la presencia de Dios se vuelve cada vez más intensa y más palpable. Con cada fase del plan, Dios se acerca más. Dios escoge un hombre: Abraham. Después, a toda una nación. Luego, decide estar aún más cerca, morando en un tabernáculo. Después, se hace carne: Emanuel, Dios con nosotros.

Y justo antes de regresar al cielo, el Verbo hecho carne les dice a sus discípulos que no se preocupen. ¡La orquesta aún está tocando y la música sigue in crescendo! “En realidad, a ustedes les conviene que me vaya. Porque si no me voy, el Espíritu que los ayudará y consolará no vendrá; en cambio, si me voy, yo lo enviaré” (Juan 16:7, TLA, énfasis agregado). Por medio del Espíritu Santo podemos estar todavía más cerca de Dios. ¿Te das cuenta? Este siempre fue su plan: que viviéramos unidas a él, sin obstáculos ni separaciones. Él es quien inicia y sostiene, persistentemente, este acercamiento. “El relato de la Biblia no se trata, principalmente, del deseo de las personas de estar con Dios, sino del deseo de Dios de estar con las personas”, escribe John Ortberg en God Is Closer Than You Think [Dios está más cerca de lo que crees]. ¡Es verdad! Dios no solo quiere mudarse a tu corazón, sino también ya empacó las valijas y está golpeando a la puerta. ¿Puedes oírlo? Aunque los cielos de los cielos no pueden contenerte, tú quieres vivir en mi pequeño y obstinado corazón… ¡solo para estar aún más cerca de mí, para llenarme de vida y luz con tu presencia! ¿Cómo podría negarme a una propuesta tan tierna? Ven, Señor Jesús, te abro la puerta. Lléname de tu Espíritu para que dependa solo de ti.

Radio Adventista

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