Cualquiera que, por causa de mi nombre, haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, mujer, hijos, o tierras, recibirán cien veces más, y también heredará la vida eterna (Mateo 19:29).
NARA ESTABA DE NOVIA CON MARCOS, y después de unos meses de una linda relación, Nara le pidió a él que no realizara los dos viajes que tenía planeado fuera del país, porque ella se sentiría sola. En la primera ocasión Marcos ignoró el pedido de ella, pero cuando Nara volvió a reiterar su deseo de que él no viaje al exterior para «no abandonarla», él accedió. Lo que Nara nunca imaginó fue que luego de suspender los dos viajes, Marcos le dijo: «Nara, vos estás por viajar a visitar a tu amiga en Estados Unidos. Si realmente me amas y no deseas abandonarme, tú tampoco tienes que viajar. Yo ya suspendí mis dos viajes para no dejarte sola, ahora te toca a ti hacer lo mismo por amor». Nara no quiso acceder al pedido de Marcos y viajó; eso puso fin a la relación de noviazgo.
En una relación de amor nadie debería pedir lo que no está dispuesto a dar.
Cuando Jesús expresó que por amor a él deberíamos dejar «casas, hermanos, hermanas, padre, madre, mujer, hijos, o tierras» no estaba pidiendo más de lo que él mismo dejó. Por amor a la raza humana Jesús dejó su morada celestial y su trono de gloria. Dejó la presencia inmediata de su padre eterno y la adoración y el servicio de los ángeles para venir a este mundo a vivir en un hogar humilde. Jesús dejó sus comodidades y la quietud de su hogar para servir entre publicanos, pecadores, ignorantes y personas enfermas, a fin de representar fielmente el amor del Padre celestial.
Pero el acto supremo de amor y de desprendimiento propio, Jesús lo sobresalió en la cruz del Calvario. Allí dejó su dignidad y permitió ser escupido, azotado, ultrajado y colgado semidesnudo en una cruz para dar su propia vida por amor a los perdidos. En esa cruz Jesús dejó todo por amor.
En tu caso, ¿estás dispuesto a dejar todo por Jesús? ¿Hay algún hábito o aspecto de tu carácter que te impida ser un verdadero seguidor del Maestro? ¿Existe algún buen material que obstruya tu entrega a Cristo? El Hijo de Dios dejó todo por ti y él no pide menos de lo que estuvo dispuesto a dar.
Al comenzar este día reestructura tu vida. Mira con sinceridad en tu interior para ver si tienes algún obstáculo que te impida amar a Jesús como él te ama.


