LO MÁS IMPORTANTE
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33).
El colportor Alberto Stauffer fue quien presentó el mensaje adventista por primera vez en el Uruguay. Todo comenzó en 1892, en Colonia Suiza, entre los colonos suizo-alemanes.
Sin embargo, más personas participaron de la historia de los pioneros en el Uruguay. Parte de esta historia todavía es contada por Marta, que hoy tiene noventa años y permanece fiel a la fe adventista. Sus padres, Verena Ana Kufer y Emilio Burger, fueron fundamentales en el inicio de la obra en el país.
La familia Burger emigró de Suiza a los Estados Unidos y desarrolló sus negocios en el área de la alimentación. Algunos miembros de la familia, no obstante, emigraron al Uruguay, donde conocieron el evangelio, y ayudaron en el establecimiento y el crecimiento de la iglesia.
En este país, los Burger, como otros inmigrantes suizos, fundaron una colonia que hoy es llamada Nueva Helvecia. A unos cinco kilómetros de allí nació Marta, en Barrancas Coloradas. La familia recibió el mensaje adventista por medio de publicaciones, y conoció la verdad más profundamente por medio de las conferencias bíblicas del pastor Francisco Westphal.
Con emoción, Marta cuenta que su padre, Emilio, y su abuelo, Santiago, abrazaron la fe adventista con toda convicción y compromiso. Dispusieron sus dones y sus recursos al servicio del evangelio y apoyaron financieramente el estudio de Teología de Luis Ernst, un joven promisorio que, después de graduado, retornó al Uruguay para iniciar su ministerio.
En ese período, una vez más, Emilio colocó sus finanzas al servicio de la obra de Dios y ayudó al pastor Ernst a construir la iglesia de Nueva Helvecia, la casa pastoral y la escuela adventista. Más tarde, el mismo pastor, Luis Ernst, dio estudios bíblicos a Marta, ofició su bautismo y, años después, también ofició su casamiento.
Sin embargo, a pesar del tiempo, la dedicación de la familia por las cosas de Dios no disminuyó. Jorge Echezarraga, el hijo de Marta, que es médico, también dedica su vida a la misión. Durante varios años él dirigió la Clínica Adventista Belgrano, en Buenos Aires, República Argentina.
Esa familia ayudó a lanzar la semilla del evangelio en suelo uruguayo, y hace cuatro generaciones viene siendo una bendición para la obra del Señor. Su secreto fue colocar a Dios en primer lugar en su vida. Haz lo mismo, ¡y él se encargará del resto!


