Jesús respondió: «Escrito está: No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios» (Mateo 4:4).
AL MIRAR EN LA BIBLIA el primer pecado cometido por el hombre, podemos ver que el acto en sí mismo no fue algo terriblemente malo. El primer pecado no fue robar, matar, adulterar, mentir o insultar a alguien. Fue comer; comer algo que Dios habia dicho que no debia comerse.
Por esa razón, la mejor definición de pecado está dicha por Juan de esta manera: «Todo aquel que comete pecado, quebranta también la ley, pues el pecado es quebrantamiento de la ley» (1 Juan 3:4). Pecado es quebrantar de alguna manera la ley divina. En el Edén, Adán y Eva escucharon la ley divina que les dijo: «No debes comer del árbol del conocimiento del bien y del mal» (Gén. 2:17). Si comían, pecaban.
De esta manera, es posible afirmar que el primer pecado fue cometido a causa del apetito. Y donde Adán cayó el Hijo de Dios debía triunfar.
¿Cómo hizo Jesús para afrontar la prueba? Ayunó cuarenta días. Luego apareció el tentador creyendo que Jesús caería como cayó Adán. «El largo ayuno en el desierto iba a ser una lección para el hombre caído para todos los tiempos. Cristo no fue vencido por las fuertes tentaciones del enemigo, y esto da aliento a toda alma que lucha contra la tentación. Cristo hizo posible que cada miembro de la familia humana resista a la tentación. Todos los que quieran vivir piadosamente pueden vencer como Cristo venció, por la sangre del Cordero y la palabra de su testimonio. El largo ayuno del Salvador le fortaleció para soportar la prueba. Él dio al hombre la prueba de que comenzaría su obra venciendo donde había comenzado la ruina: en el problema del apetito» (Elena G. White, Consejos sobre el régimen alimentario, págs. 220).
¿Cuáles son las tentaciones que el enemigo te presenta para quebrantar la ley de Dios? ¿Te has dado por vencido? ¿Sueles recurrir a Jesús para obtener la victoria? ¿Has rogado por su poder y su gracia para que las tentaciones no se conviertan en pecados?
El evangelio de Cristo es un evangelio de poder. Dios en su Palabra manifestó su voluntad y le pide al hombre que cumpla con lo que está escrito. Pero también Dios dejó su Santo Espíritu para darnos poder a fin de que podamos cumplir su voluntad.
Al empezar con las tareas de este día, realiza una oración para que puedas salir victorioso como Jesús lo hizo en el desierto de la tentación.


