¡Bendito sea el Señor, nuestro Dios y Salvador, que día tras día lleva nuestras cargas! (Salmo 68:19, DHH).
Navegando por la edición digital de Clarín , uno de los periódicos de mayor difusión de Argentina, me encontré con una invitación bastante sugestiva. El periodico me invito a registrarme en la seccion que paso hoy. ¿Por qué debería registrarme? Esta es la respuesta de los editores del diario: “Sabemos que tuviste un día largo, por eso queremos que vuelvas a casa informado. Todos los días, de lunes a viernes, cuando cae el sol, enviamos un email con las noticias más importantes del día. Si te registras para recibirlo, desde el próximo envío ya lo vas a recibir en tu casilla de correo electrónico”.
Sí, cada día nos toca enfrentar una jornada larga, difícil, agobiante. Cada día nos toca lidiar con situaciones que exactamente nuestra existencia en un árido desierto. Cada día nos toca lidiar con opresores que intentan robarnos el aliento. Cada día batallamos con los conflictos de nuestra alma y las angustias del corazón. Y créeme que para saber manejar la “larga de nuestros días” lo que necesitamos no es suscribirnos a un periódico digital.
Más bien lo que necesitamos saber al comienzo y al final de cada día es lo que dijo el cantor de Israel: “¡Bendito sea el Señor, nuestro Dios y Salvador, que día tras día lleva nuestras cargas!” (Salmo 68:19, DHH). Sí, este día será largo y pesado, pero podemos enfrentarlo valientemente, sabiendo que nuestro Dios y Salvador estarán con nosotros, llevando nuestras cargas. Incluso, el versículo 20 del salmo declara que servimos a un “Dios que salva y que puede librarnos de la muerte” (DHH).
Para nosotros la muerte suele ser vista como la antítesis de vivir, pero para los israelitas la muerte era más que eso. La palabra hebrea para muerte, mot , aludía al dios mañanita de la muerte, el señor del inframundo, “el dios de todo lo que carece de vida y vitalidad”. * El libro de Hebreos declara que Jesús destruyó “al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo” (Hebreos 2:14). Hoy tendremos un día largo, difícil, cargado de todo lo vive en un planeta que se ha rebelado contra su Creador, pero tenemos que saber que en cada paso que demos el Señor estará a nuestro lado para darnos la victoria. Y eso es lo que tenemos que saber cada día.
* Marvin E. Tate, Salmos 51-100, vol. 20, Word Biblical Commentary (Dallas: Word, Incorporated, 1998), pág. 181.


