Jueves 26 de Noviembre – La confianza en Dios – Devocion Matutina para Adultos 2020

«¡Bendito el hombre que confía en Jehová, cuya confianza esta puesta en Jehová!» (Jeremías 17:7).

Se cuenta la anécdota de tres hermanas que, en su niñez, dormían juntas en la misma cama. Cada noche se cambiaban de sitio para que ninguna de ellas tuviera siempre el borde o el centro del lecho. La madre observó una noche que la más pequeña se acostaba sin hacer una oración.

-¿No te da miedo meterte en la cama sin orar? —preguntó su madre.

A lo que la pequeña respondió:

-Hoy no, porque me toca dormir en el medio.

Al sentirse flanqueada por sus hermanas, estaba libre de temor. El sentimiento de esta niñita puede ayudarnos a los mayores a entender lo que supone la confianza en Dios: protección completa y solución al temor, la inquietud, la incertidumbre, la duda y la desesperanza.

Las personas propensas a la depresión tienden a usar un estilo de pensamiento negativo, exagerando los riesgos e imaginándose en medio de las peores situaciones. Es el caso de la mujer que llama por teléfono a su marido y, si él no responde, le invaden pensamientos catastróficos, presagiando un ataque cardíaco o un fatal accidente automovilístico. O del hombre que se entera de la delicada situación económica en la que se encuentra la empresa donde trabaja y concluye que van a reducir personal y él va a ser el primero en perder su puesto. La Biblia es prolífica en mensajes de llamamiento a confiar en el Señor, tal vez porque es una de las grandes necesidades del ser humano.

Uno de los muchos mensajes que nos regalan las Escrituras es: «Confía en Jehová con todo tu corazón y no te apoyes en tu propia prudencia» (Proverbios 3:5). La voz hebrea binaj traducida como ‘prudencia’ también significa ‘sabiduría, ‘entendimiento, ‘conocimiento, “sentido, dando a entender que el análisis humano puede ser lógico, evidente y sensato, pero insuficiente. El dolor, el sufrimiento y el sinsentido de este mundo requieren confianza total en Dios.

Confiar en el Padre celestial es la verdadera vía para prevenir la depresión y escapar de ella. Las circunstancias pueden agravar terriblemente la situación personal de alguien que ya es propenso a la depresión: una enfermedad seria, propia o de un ser querido, la pérdida del empleo, la ruptura familiar, el rechazo, el fracaso profesional o escolar.

Si estás acosado por las muchas presiones y preocupaciones, afirma con fe: «En el día que temo, yo en ti confío. En Dios, cuya palabra alabo, en Dios he confiado. No temeré» (Salmos 56:3-4).

Radio Adventista

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