Jueves 19 de Mayo – Su consumo trae dolor – Matinal para Jóvenes

No mires al vino cuando rojea, cuando resplandece su color en la copa, se entra suavemente; mas al fin como serpiente morderá, y como áspid dar dolor (Proverbios 23: 31-32, RV1960).

UN GRUPO DE JÓVENES que estaban terminando la enseñanza media decidir hacer el viaje de egresados ​​​​hacia la provincia de Chaco, en Argentina, para ayudar a niños carenciados de una escuela rural. Con alegría cargaron en el colectivo útiles escolares, delantales, zapatillas, alimentos y emprendieron el viaje desde la Capital del país. La estadia fue muy provechosa. Vieron en los rostros de los niños el amor nacido de un espíritu agradecido y experimentaron en sus vidas «las palabras del Señor Jesús, que dijo: “Hay más bendición en dar que en recibir» (Hech. 20:35).

El viaje de se hizo con la misma alegría, hasta que de repente ocurrió la tragedia. El colectivo que los llevaba colisionó de frente contra un camión, dejando un saldo de veintiún muertos y una cantidad mayor de heridos. Toda la prensa del país mostró a padres, hermanos, familiares y amigos preguntando la razón de dicho accidente, ya que no podría entender el porqué de tan terrible desgracia.

Horas después de la tragedia, los medios señalaron su causa: el imprudente conductor del camión había salido a la ruta en estado de ebriedad, y en esa condición cruzó a la mano contraria, usó la muerte a una veintena de inocentes ya él mismo.

¡Cuánta sabiduría hay en el consejo bíblico que intenta detener a los hombres para que no consuman bebidas embriagantes! Aquellos que lo hacen, están entregándose en los brazos de Satanás. Se empieza a consumir solo con amigos, en fiestas o en alguna celebración, pero poco a poco el alcohol ocupa un lugar importante en la vida del individuo. Satanás lo sabe, e intencionalmente pone al alcance más alcohol para convertir a la víctima en su esclavo. Cuando la persona no tiene voluntad ni dominio sobre sí misma, entonces la lleva a la destrucción. Hombres y mujeres, familias y amigos, ¡cuántos han sentido los efectos nocivos del consumo de bebidas alcohólicas!

Es reconfortante saber que cuando Dios nos pide que no consumamos bebidas alcohólicas, lo hace porque desea cuidar nuestra salud y cuidar a nuestros semejantes. ¡Gracias a Dios por los innumerables consejos de su Santa Palabra! ¡Alabado sea el Señor por cuidarnos a nosotros mismos y cuidar a nuestros semejantes!

Radio Adventista

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