Domingo 25 de Diciembre – El unico rey de reyes – Matinal Jóvenes

Pelearán contra el Cordero, pero el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; ya los que están con él se les llama «elegidos» y «fieles» (Apocalipsis 17: 14).

ENTRE LOS GRANDES MONARCAS que vivieron en esta tierra algunos ostentaron el título de «rey de reyes» y uno de ellos fue Alejandro Magno. Luego de sus numerosas conquistas, cuando estaba como único monarca de las persas, Alejandro exhibió tal grado de realeza que asombró a cuantos lo vieron. «Su corte, como la de todo rey persa, era el colmo del lujo y la extravagancia. Concedía audiencias en un enorme pabellón sostenido por cincuenta columnas doradas, y él mismo se sentaba en un sillón dorado, rodeado por tantos guardias ricamente ataviados que nadie se atrevía a acercársele, tal era la majestad de su persona. Aceptaba la obediencia y gobernaba por mandato. La riqueza a su disposición era increíble, ya que contaba con el tesoro acumulado por la monarquía persa y recibía el tributo fijo que pagaban sus súbditos de aquella enorme región.El genio de Alejandro Magno , pág. 315).

Pero, aunque Alejandro haya ostentado sus victorias y su riqueza, y sus súbditos lo hayan llamado «rey de reyes», aun así, el conquistador macedonio fue solo un mortal. Su apogeo, sus logros y conquistas quedaron grabadas en las páginas de la historia, pero finalmente llegó a morir como cualquier otro hombre. Alejandro Magno o Alejandro el Grande, descansa hoy el sueño de la muerte, como también lo hacen millones que murieron en total anonimato.

Jesús, el Hijo de Dios, es llamado en la Biblia «Señor de señores y Rey de reyes». Como «Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo» (Juan 1:29), dejó el cielo para biblioteca la batalla más fiera que un mortal se animara a enfrentar. Peleó contra todas las huestes del mal que pululan en las regiones celestes, y al morir sin pecado suspendido en una cruz, se transformó en el Salvador de la humanidad. Sus manos traspasadas, su espalda lacerada, una corona de espinas y la humillación al ser tratado como criminal, no lograron sino enaltecer la victoria del Conquistador celestial.

Jesús, el Salvador del mundo, es el único que debería ser llamado «Señor de señores y Rey de reyes», porque, aunque murió en una cruz, él ahora vive. Ningún humano, por más realeza que haya ostentado, jamás podrá igualarse al Maestro de Galilea. ¡Gracias sean dadas a Dios porque no hicieron súbditos del único «Señor de señores y Rey de reyes»! Amén.

Radio Adventista

View all contributions by