21 de Diciembre – POR LA MAÑANA HABRÁ GRITOS DE ALEGRÍA – Matutina Damas

POR LA MAÑANA HABRÁ GRITOS DE ALEGRÍA

“Si por la noche hay llanto, por la mañana habrá gritos de alegría” (Sal. 30: 5).

Estoy en un momento muy feliz de mi vida; de hecho, nunca he sentido tanto gozo. Hay días en los que no puedo contener el gozo, incluso en momentos difíciles, como el intento de suicidio de mi hijo menor, la muerte de mi madre o la falsa alarma de cáncer de mi hermana menor. Dios me ha dado tanta paz y gozo durante estos tiempos. Pero no siempre fue así en mi vida. Tuve que aprender a confiar en la Palabra de Dios. Por ejemplo, el versículo de hoy nos dice que “si por la noche hay llanto, por la mañana habrá gritos de alegría”.

En el momento más oscuro de mi vida, descubrí que este versículo es cierto. Hace 22 años, mi primer esposo me dejó a mí y a nuestros tres hijos. No tenía dónde ir y mis hijos no tenían padre. Sentí que mi mundo se derrumbaba. ¿Cómo podía dejarme? ¡Era el padre de mis hijos! ¡El primer hombre que conocí! Algunos días lloraba y lloraba. Pensé que nunca más sería feliz y no deseaba vivir. Es más, no tenía planes para mi vida.

Solo cuando aprendí a confiar en la Biblia y en sus divinas promesas, las cosas comenzaron a mejorar. Solo cuando aprendí a depender sinceramente de Dios, las cosas funcionaron. Había días en los que no tenía comida para mis niños, y a la noche no teníamos calefacción. Los niños tenían que dormir con su ropa y abrigos, para mantenerse calientes. Pero cuando aprendí a acudir a Dios y a orar, él proveyó las cosas que necesitaba. Observé a Dios realizar milagro tras milagro. Esto traería gozo, el gozo que era tan abrumador.

Dios después me bendijo con un nuevo esposo y dos hijos más, un nuevo hogar y toda la comida que quisiera. Y tenía la calidez de un buen hombre. Así que, cuando estoy triste o llega un momento oscuro, simplemente pienso en la bondad de Dios.

Hay muchos versículos que nos cuentan sobre este gozo. Uno de ellos es Salmo 16: 11: “Me has dado a conocer la senda de la vida; me llenarás de alegría en tu presencia, y de dicha eterna a tu derecha”. También, pienso en una canción que cantamos en la iglesia, que dice: “El gozo del Señor es mi fortaleza”. Este gozo es lo que me hace salir adelante. Saber que Dios tiene mis mejores intereses en mente y que quiere lo mejor para mí, aún más de lo que yo quiero para mí misma, me trae paz y gozo en la mañana, al mediodía y a la noche. “El gozo del Señor verdaderamente es nuestra fortaleza” (ver Neh. 8: 10).

AVIS FLOYD JACKSON

Radio Adventista

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